Déficit calórico
Merluza al vapor con verduras y salsa de limón
La merluza al vapor es uno de los platos con mejor relación calidad nutricional/calorías de toda la cocina mediterránea. Con solo 220 kcal por ración y 28 gramos de proteína completa, supera en eficiencia a muchas recetas de pollo. Su índice glucémico es prácticamente nulo (12), lo que la convierte en una opción de referencia tanto para dietas de déficit calórico como para personas con diabetes o resistencia a la insulina que necesitan controlar los picos de glucosa post-ingesta.
La merluza es un pescado blanco con apenas un 2% de grasa, la mayor parte de ella poliinsaturada. Cocinarla al vapor, frente a la fritura o incluso al horno con aceite, permite que esos valores se mantengan intactos. La técnica del vapor también preserva mejor los aminoácidos esenciales y los minerales como el fósforo, el potasio y el yodo que contiene de forma natural. Las verduras que acompañan el plato, cocidas en el mismo cestillo, absorben los vapores aromáticos del pescado y el eneldo, creando un conjunto de sabores muy integrado.
Ingredientes para 2 personas
- 2 lomos de merluza fresca (150 g cada uno)
- 1 zanahoria mediana, en bastones
- 1 calabacín, en rodajas de 1 cm
- 1 puerro (parte blanca), en rodajas
- 1 limón (zumo y unas rodajas para aromatizar)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Eneldo seco al gusto
- Sal y pimienta blanca
| Nutriente | Por ración | % CDR aprox. |
|---|---|---|
| Calorías | 220 kcal | 11% |
| Proteína | 28 g | 56% |
| Carbohidratos | 10 g | 4% |
| Azúcares | 4 g | 4% |
| Grasas | 4 g | 6% |
| Fibra | 3 g | 12% |
Preparación paso a paso
1. Preparar las verduras al vapor
Llena la olla o vaporera con agua hasta el nivel indicado (sin superar el fondo del cestillo) y añade unas rodajas de limón y una pizca de sal al agua para aromatizar el vapor. Lleva a ebullición a fuego medio-alto. Mientras tanto, corta la zanahoria en bastones uniformes de unos 5 cm, el calabacín en rodajas de 1 cm de grosor y el puerro en rodajas. Coloca primero la zanahoria en el cestillo, ya que es la verdura más dura y necesita más tiempo de cocción. Tapa y cocina 5 minutos. Añade entonces el calabacín y el puerro y continúa otros 5 minutos. Las verduras deben quedar al dente: firmes al morderlas, no blandas. Retíralas y reserva en caliente.
Consejo de cocción
Al vapor se conserva hasta un 50% más de vitaminas que al hervir, ya que los nutrientes hidrosolubles (vitamina C, vitaminas del grupo B) no se disuelven en el agua. Para que la merluza no se desmigue, ponla sobre papel vegetal ligeramente engrasado dentro del cestillo.
2. Cocer la merluza
Corta un rectángulo de papel vegetal del tamaño del cestillo y engrásalo ligeramente con unas gotas de aceite de oliva. Coloca los lomos de merluza sobre el papel, espolvoréalos con eneldo seco, sal y pimienta blanca. Pon unas rodajas finas de limón encima de cada lomo para aromatizar durante la cocción. Coloca el cestillo sobre el agua hirviendo, tapa y cuece la merluza durante 6-8 minutos según el grosor de los lomos. La merluza está lista cuando la carne se vuelve opaca y se separa fácilmente en láminas al presionarla con un tenedor. No sobrecocines: la merluza seca y desmigada pierde toda su textura.
3. Preparar la salsa de limón
Mientras la merluza termina de cocer, prepara la salsa en un cazo pequeño. Vierte el zumo de limón colado y la cucharada de aceite de oliva y calienta a fuego muy suave durante 2 minutos, removiendo con unas varillas pequeñas para emulsionar. El resultado debe ser una salsa ligera, ligeramente espesa, brillante y muy aromática. Si la prefieres más consistente, puedes añadir media cucharadita de maicena disuelta en una cucharada de agua fría, removiendo a fuego bajo hasta que ligue. Sala con precaución. Sirve los lomos de merluza sobre la cama de verduras al vapor y napa con la salsa de limón en el momento de llevar a la mesa.
Atención con los caldos y salsas envasadas
Los caldos de pescado comerciales y las salsas de limón preparadas suelen tener azúcar añadido y entre 600 y 900 mg de sodio por 100 ml. Prepara siempre la salsa con limón natural, aceite de oliva y sal para controlar exactamente lo que entra en tu plato.
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